Es primero de mes

 En tu móvil suena una alerta. Abres un mail de tu banco. Un sudor frío recorre tu frente y… ¡sorpresa! ¡Ya tienes tu nómina lista!

Poseído por una alegría irrefrenable, abres tu app de compra online preferida y empiezas a ojear las ofertas del día. Por fin encuentras esas zapatillas para running que tanto tiempo llevas deseando. No tienen descuento, pero es primero de mes y tienes el dinero suficiente para hacerte con ellas. Justo antes de pulsar “añadir a la cesta”, un impulso paraliza tu pulgar. Un pensamiento empieza a rondar tu cabeza: “quizá debería ahorrar ese dinero”.

Ahora ¿qué vas a hacer? ¿resistir la tentación o dejarte llevar? Seguramente la segunda opción sea la ganadora… o eso, al menos, es lo que dicen las estadísticas de los españoles.

Antes de la crisis inmobiliaria, el consumo de gran parte de los hogares en España se financiaba a través de créditos, dejando el ahorro a un lado. Al inicio de la crisis, la tendencia cambió y el ahorro en las unidades familiares se disparó hasta alcanzar, en 2009, un máximo histórico del 13,4%. Sin embargo, este repunte apenas duró un par de años.

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Ahorro en 2009

La tasa de ahorro vuelve a los tiempos pre crisis en España

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Si comparamos el ahorro de los hogares españoles en relación con el ahorro de Europa, estamos claramente a la cola. Es cierto que no somos los últimos, pero según los datos de Eurostat, la tasa de ahorro en 2016 de España fue del 7,73%, tan solo por delante de Finlandia (5,95%), Portugal (5,79%), Reino Unido (5,16%), Letonia (2,66%) y la nada ahorradora Lituania con un -0,48% de tasa de ahorro. Sin embargo, si nos comparamos con la media de la Unión Europea (10,96%), quedamos por debajo; eso sin hablar de los países más ahorradores como Luxemburgo (20,44%), Suecia (18,15%) o Alemania (17,11%).

  • 20,44% Luxemburgo 20,44%
  • 18,15% Suecia 18,15%
  • 10,96% Unión Europea 10,96%
  • 7,73% España 7,73%
  • 5,95% Finlandia 5,95%

Y la situación no ha mejorado con el paso del tiempo. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2017, de cada 100 euros que entran en los hogares, tan solo 6,1 euros son destinados al ahorro, ya sean ingresados en depósitos o en otros instrumentos financieros. Es decir, la tasa de ahorro actual se encuentra en un 6,1%. Si hacemos memoria recordemos que, justo antes de la crisis, se encontraba en el 5,8% por lo que podemos afirmar que no hemos aprendido mucho de esta última década. ¿Pero podemos cambiar esta dinámica? Te podemos asegurar que sí, lo único que tienes que saber es cómo conseguirlo, ¡pero nosotros te podemos ayudar!

Cómo empezar a ahorrar

 

01.

Aprende a ser preahorrador

La clave para conseguir ahorrar consiste en establecer cuánto podemos guardar cada mes, dejarlo apartado desde el principio y ajustar nuestro ritmo de vida a lo que nos quede. Con este comportamiento habremos avanzado un paso y convertirnos en preahorradores.

El segundo paso que debemos hacer es entender el ahorro: ¿A qué nos referimos? A saber para qué ahorramos y cómo nos va a beneficiar. Uno de los principales errores a la hora de empezar este camino es pensar: “bueno, lo que sobre al final de mes lo ahorro”. ¡Error de principiante! Con esa mentalidad podemos asegurarte que no conseguirás ni un euro en tu cuenta a final de mes. Necesitamos dotar de sentido al ahorro para poder llevarlo a cabo.

02.

Márcate un objetivo

Por eso, la mejor forma de conseguir guardar unos pocos euros mes a mes es que tenga una finalidad. Nos referimos a darle un objetivo. Ya no hablamos de pensar exclusivamente en la jubilación, sino de ahorrar de cara a unas futuras vacaciones o a comprar una casa.

 

Al darle sentido a este esfuerzo, resulta más fácil conseguir esos objetivos. Sin embargo, por norma general, el ahorro se contempla como un dinero guardado para posibles gastos, haciendo que sea más difícil reducir nuestro consumo.

Habiendo analizado estos dos factores podemos entender por qué nos cuesta tanto ahorrar mes a mes, pero os podemos asegurar que, aunque lo parezca, ¡no es una misión imposible!

 Y cuando ya hemos conseguido no gastar esos pocos euros a fin de mes, aparece una nueva duda ¿qué hacemos con esos ahorros?