¿Eres de los que alguna vez han dicho la frase: “No me da la vida”?

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econócelo. No tienes demasiado tiempo libre y con todas las ofertas de ocio disponibles (series, cine, videojuegos, libros…) prefieres sentarte a descansar que ponerte a cocinar cuando llegas a casa después del trabajo. Nos ha pasado a todos. Por eso, te traemos una tendencia que se ha puesto muy de moda en las redes sociales y que esperamos que te ayude a ahorrar tiempo para que lo puedas invertir en ti como tú prefieras.

Hablamos del batch cooking, un término procedente del inglés que significa literalmente “cocinar por lotes” o “por tandas”. ¿Y esto qué quiere decir? La idea consiste en buscar un día, por ejemplo el domingo, y ponerse a cocinar todas las comidas y cenas de la semana siguiente para tener más tiempo libre de lunes a viernes. ¿Cuáles son las ventajas de hacer esto?

Ventajas del batch cooking

Planificar el menú semanal te obligará a hacer una lista de la compra con los ingredientes que vas a necesitar. Así, evitarás echar en el carro productos precocinados, que no suelen ser muy saludables, y ahorrarás dinero porque no comprarás de más.

Cocinar todos los menús de la semana te ayudará a llevar una dieta más saludable y no tendrás que recurrir a la comida rápida a domicilio. Dejarás menos lugar a la improvisación, sí, pero solo entre semana.

Fomentarás la reutilización de los alimentos y evitarás el desperdicio. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en España, 8 de cada 10 hogares reconocen haber tirado productos comprados sin haber sido elaborados.

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La #planificación no da la felicidad pero la imita muy bien. Planificar nuestra alimentación, prever esas 3-5 ingestas de #comida diarias, proporciona energía a nuestro organismo y nos regala tiempo, pero también otras cosas intangibles como satisfacción o relax. 📲Hoy enlazamos en la bio un vídeo en el que os damos herramientas que os ayudarán a planificar vuestra #alimentación . En el vídeo, las #nutricionistas de Alimmenta Cristina Lafuente y Adriana Oroz os hablan del #batchcooking , esa manera de cocinar en lote que hará que aproveches el  tiempo que inviertes en la cocina al 100%.📸 Y la foto de este post también va de eso, de batchcooking. Es una instantánea de la planificación de la nutricionista de @alimmenta @adristylelife. En este texto que os reposteamos ella misma os explica qué preparaciones incluye. Y tu planificación, qué incluiría? 😋🤗🤔 . #Repost @adristylelife • • • • • • Planificacion semanal hecha ⚡ El #batchcooking consiste en esto que veis. En preparar platos iguales o similares pero con cierta diferencia para varias comidas de mi semana👩‍🍳 Consiste en unificar y aprovechar los procesos y tiempos de cocción entre unas preparaciones y otras, en utilizar los mismos ingredientes (alimentos) que tienes por casa (cocinados o sin cocinar) o que has comprado para preparar tus comidas. Este es el secreto🌟Mientras vas cocinando las #lentejas con verduras (diente de ajo, puerro, zanahoria y cebolla) con laurel, comino, aceite de oliva y sal, cocinas el #arroz integral 🍚 y pones a asar unos pimientos rojos con cebolla y berenjena tipo #escalivada en el horno con hierbas provenzales y aceite de oliva. En cuanto tienes disponible algún fuego🔥, aprovechas para guisar unas #verduras (cebolla, zanahoria, pimientos de colores y calabacin) y para hervir unas #patatas 🥔 y asi hacer después un puré con aceite y sal. Por último, acabas de montar y completar #tupper siguiendo la distribución del #metododelplato con algunas preparaciones que ya puedes tener preparadas en casa de los días pasados como era mi caso con pasta hervida, #huevo cocido, #albondigas de pollo al curry y #tofu salteado con espárragos trigueros y cebolla 😊

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Ponte el delantal y… ¡a cocinar!

Muy bien, ya has decidido que quieres adentrarte en el mundo del batch cooking, también conocido como “meal prep”. ¿Ahora cuál es el siguiente paso? En primer lugar, vamos a pensar en los ingredientes que nos servirán para nuestra base de platos distintos. Se trata de cocinarlos por separado para después hacer múltiples combinaciones y así no aburrirnos con facilidad.

Para guiarnos, tomaremos como ejemplo el “Plato para comer saludable”, creado por la Escuela de Salud Pública de Harvard: la mitad del plato deben ser vegetales y frutas, ¼ para los cereales integrales (trigo, cebada, avena, quinoa, arroz…) y el otro ¼ para las proteínas (pescado, legumbres, pollo). Hay que limitar las carnes rojas, el pan blanco y beber agua en vez de bebidas azucaradas.

Las legumbres son ideales para la técnica del batch cooking. Por ejemplo, con unas lentejas puedes hacer un guiso, pero también un puré, una ensalada y hasta unas hamburguesas. Solo hay que echarle imaginación y creatividad, además, Internet está lleno de recetas. 

Los cereales, mejor si son integrales, se pueden acompañar de verduras y proteínas para completar nuestro plato. Las verduras se pueden cocer, meter al horno, rehogar, o hacer al vapor, hay múltiples formas. Y con la carne y el pescado también podemos elaborar diferentes combinaciones y prepararlos en guisos, al horno, al vapor, a la plancha…

Una vez ya tengamos hecha la lista de la compra con nuestros ingredientes, antes de ponernos a cocinar, tendremos que ordenar el frigorífico y organizar nuestros recipientes para guardar la comida. Lo más recomendable son los tuppers de cristal, porque conservan mejor el sabor de los alimentos, alcanzan altos rangos de temperatura (entre -40º y 300º) y se pueden meter en el lavavajillas sin que se estropeen. Además, son 100% reciclables y más duraderos que los tuppers de plástico, que pueden soltar partículas perjudiciales al contacto con el calor del microondas.

 Echa mano del multitasking

Otra de las claves del batch cooking es la simultaneidad a la hora de preparar los platos. En otras palabras, cuanto más multitarea puedas ser, mejor. Aprovecha los cuatro fuegos con ollas y sartenes, mete en el horno dos bandejas al mismo tiempo para aprovechar el calor y usa el microondas, lava, pela y corta mientras haces otras preparaciones. Después, separa en cada recipiente los ingredientes sin mezclar, para que más adelante puedas combinarlos como más te apetezca. A la hora de guardarlos, deben estar bien cerrados herméticamente. 

“Con tanta comida preparada, ¿no se nos va a poner mala?”, te puedes estar preguntando. Aquí es donde entra en escena un personaje fundamental: el congelador. La congelación de los alimentos hace variar muy poco el contenido nutricional y retrasa la fecha de caducidad. Según el Consejo Europeo de la Información sobre la Alimentación (EUFIC por sus siglas en inglés), el congelador previene la aparición de los microorganismos causantes del deterioro de la comida.

Eso sí, hemos de tener en cuenta que un alimento descongelado ya nunca debe volver a congelarse y que hay que evitar meter comida caliente al congelador porque hace subir la temperatura global del espacio y puede afectar al resto. Entre los alimentos que no se pueden congelar nos encontramos: la patata, las verduras que se quieran comer en crudo para ensaladas (como la lechuga o el pepino), los alimentos con mayor contenido en grasa (embutidos), las salsas que contienen nata y los huevos.

Lo que no se pueda congelar, tendremos que meterlo en la nevera. Lo importante es tener en cuenta que el alimento cocinado no debe quedarse en el frigorífico más de tres días.

Últimos consejos antes de ponerte con las manos en la masa

  • Prueba recetas sencillas, platos que hayas hecho en otras ocasiones. Ya habrá tiempo para innovar, pero de momento apuesta por cosas que sepas hacer, para no desmotivarte probando elaboraciones complicadas.
  • Utiliza algunas bases de las preparaciones, como por ejemplo los sofritos, para combinarlos en diferentes platos. Así aprovecharás un mismo alimento creando distintas variaciones.
  • Compra productos de temporada, será más barato.
  • Si no quieres que se te vaya el día entero en la cocina preparando el batch cooking, ponte la alarma del reloj y marca 2 horas. Debería darte tiempo más que de sobra.
  • Cocina para cuatro en vez de para dos.
  • Ten en cuenta que las legumbres se suelen dejar en remojo varias horas antes de cocinar, déjalo todo preparado para tener los ingredientes a mano cuando te metas en faena.
  • Etiqueta los tuppers y demás envases, así sabrás qué te queda por gastar y tendrás un mayor control sobre lo que tienes que comprar.
  • En vez de congelar una cacerola entera de lentejas, distribúyelas en raciones dentro de envases más pequeños. Así solo tendrás que descongelar lo que te vayas a comer.

¿Qué te ha parecido la idea del batch cooking? ¿Te animarás a probarlo o ya lo practicas? ¡Escríbenos! Nos encantará conocer tu opinión.