¿Alguna vez te has planteado ir a la ópera…

… pero has pensado que quizás necesitabas conocimientos especiales o que era algo demasiado técnico para ti? Puedes estar tranquilo. No eres el único al que le ha pasado.

Lo bueno es que tener esa curiosidad es el primer paso. Es una chispa que puede hacer que te intereses por un arte que nació en Florencia en el siglo XVI con la obra Dafne, de Jacopo Peri, en un intento de revivir la tragedia griega clásica por parte de un círculo elitista de humanistas florentinos conocidos como la “Camerata de Bardi”. Estos literatos consideraban que la tragedia griega era originalmente cantada y su idea fue traerla de vuelta. Esta obra en concreto se encuentra perdida, pero una ópera posterior de Peri, Eurídice, de 1600, es la primera que conservamos y que ha sobrevivido hasta nuestros días.

Pero ¿qué es una ópera? Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real de Madrid, nos lo contó en su Conferencia “Aprende a entender y disfrutar la ópera”, enmarcada dentro del Ciclo Invierte en ti de la Fundación Renta 4. “Una ópera es una acción dramática con música, en la que el texto cumple la función de identificar la situación y la música cumple la función de convertir esa situación en material expresivo. La ópera es teatro con música, pero no es la suma de ambas, sino un arte nuevo y singular que utiliza diversas disciplinas artísticas para imponer su propia singularidad”, matizó.

Primeros pasos

Antes de acercarnos a una obra es recomendable informarse sobre ella, conocer el tema que trata y la escuela estética a la que pertenece, además del compositor y la época en la que fue compuesta, para situarla en un contexto. Matabosch lo ilustra con un ejemplo deportivo: “Sería una frivolidad ir a un torneo de tenis sin tener la más mínima idea de sus reglas, el juego nos resultaría incomprensible. Lo mismo sucede con la ópera. Se disfruta mucho más cuando se conoce el código del que se ha servido el autor para componerla”.

La palabra ópera significa “obra” en italiano y el texto en el que se apoya se conoce como libreto (“libretto” que significa “libro pequeño”). Algunos compositores, como Richard Wagner, escribían sus propios libretos. Seguro que te suena la Cabalgata de las valquirias. Así es como se conoce de manera popular el comienzo del tercer acto de La valquiria, la segunda de las cuatro óperas que componen el ciclo de El anillo del nibelungo. ¿No estás seguro de conocerla? Dale al play y lo verás (mejor dicho, escucharás).

“La ópera, como cualquier otro arte, es para todos los públicos. Otra cosa es que el arte, y también la ópera, demande un cierto esfuerzo al receptor”, defiende Matabosch, que fue director artístico del Gran Teatre del Liceu de Barcelona durante 15 años, hasta que en 2013 lo dejó para hacerse cargo del Teatro Real de Madrid. “Es un género muy adictivo cuando se conoce. Pero hay que conocerlo, claro… Cuando uno se da cuenta de que es la experiencia estética más intensa que se puede tener, no hay quien lo deje”, señala el experto. 

¿Por dónde podríamos empezar para adentrarnos en este mundo de aventuras, emociones y argumentos que están más cerca de nuestra vida cotidiana de lo que imaginamos? “Escucharla en casa podría ser una estupenda forma de familiarizarse con ella. Es un ejercicio que apenas exige esfuerzo y que da unos réditos impresionantes. Luego, leyendo un buen texto divulgativo puedes ir al teatro con la garantía de que lo vas a disfrutar, si la representación lo merece, claro está”, aconseja.

Con una buena predisposición y esa chispa de curiosidad que te incitó a leer nuestro artículo, ya sólo nos queda buscar buenas recomendaciones para sumergirnos en el mundo de la ópera. Joan Matabosch compartió con nosotros las suyas: “Quienes prefieran introducirse a través del repertorio más tradicional, que no se pierdan Il Trovatore o La Traviata, ambas en el Teatro Real durante esta y la próxima temporada (julio 2019; mayo y julio de 2020). Quienes quieran una experiencia fascinante de creatividad y lucidez, La flauta mágica de Mozart, interpretada por Barrie Kosky (enero y febrero de 2020). Y quienes busquen una experiencia más intelectual, fascinante y devastadora, sin duda, La Pasajera, de Weinberg (junio de 2020)”.

¿Preparado para que suba el telón?