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Después de semanas de visitas has encontrado el hogar ideal

Sin embargo, la odisea de comprar una cosa desgraciadamente no termina ahí. A menos que lleves ya un buen tiempo ahorrando e invirtiendo (esta segunda parte no es necesaria, pero acelera bastante el proceso), te tocará sí o sí contratar una hipoteca. Un compromiso con el banco durante un periodo más o menos largo que bien vale una casa, pero hay que tener muchos factores en cuenta. Entre otros, los intereses que te toque pagar.

Y de eso os vamos hablar en nuestro blog, ya que os vamos a explicar qué es el TIN y qué es el TAE, además de sus principales diferencias.

¿Qué es el TIN y el TAE en un préstamo personal?

Tanto la palabra TIN como la palabra TAE son siglas, que significan Tipo de Interés Nominal y Tipo Anual Equivalente. Ahora bien, aunque están estrechamente relacionados significan cosas diferentes.

Por un lado, el TIN hace referencia al precio que tenemos que hacer cuando pedimos en un préstamo. Suele reflejarse como un porcentaje fijo que aplicar sobre el total prestado por la entidad financiera y se calcula de forma mensual. Por su parte, el TAE hace referencia a la cantidad real que va a pagar el cliente por el dinero prestado. Aquí quizás es donde te surja la primera duda: “un momento, ¿cómo que la cantidad real? ¿El TIN me está engañando?”.

Antes de nada tranquilo, nadie pretende engañarte, la principal diferencia entre TIN y TAE es que el TAE incluye el tipo de interés nominal más otros gastos como las comisiones, el plazo, impuestos asociados…

Por tanto, los usos de TIN y TAE como tal son diferentes pero al mismo tiempo están relacionados. Por un lado con él sabrás cuál es el precio de tu préstamo y por otro cuál será la cantidad que termines pagando finalmente.

Llegados a este punto, podíamos preguntarnos cuál es el más importante para el consumidor. La respuesta es que aunque los dos te ofrecen información, la que más te interesa es la del TAE.

Al incluir los gastos de lo relacionado con tu préstamo, podrás hacerte una mejor idea de cuánto vas a tener que pagar. Además, al estar estandarizado por el Banco de España, te servirá mejor para hacer una comparativa de precios.

TAE = TIN + gastos derivados del préstamo

A tener en cuenta: Índice de Precios de Consumo (IPC) 

Aunque el TAE ofrece una percepción más aproximada a la realidad del coste real de un préstamo financiero, hay algunos costes que no incluye. Mientras que algunos costes como la frecuencia, las comisiones de cancelación y amortización y los gastos derivados sí son tenidos en cuenta, otros como los gastos de notario y registro que no son incluidos en un préstamo hipotecario. Tampoco se incluyen comisiones por retiradas de efectivo o por impago.

Por otro lado, en los préstamos hipotecarios es posible que para que te ofrezcan un TAE concreto tengas que contratar productos asociados, por lo que si no lo haces el importe total del préstamo puede subir. Así que siempre léete la letra pequeña.

¿Cómo se calcula el TAE?

Una vez explicado en qué consisten el TIN y el TAE pero, ¿cómo se aplican a mis préstamos o depósitos? Bueno, existe la fórmula TAE que nos puede ayudar a averiguar cómo se calcula el TAE a través del tipo de interés nominal:

Como comprobarás, es una fórmula matemática relativamente sencilla. Sin embargo, si te haces un poco de lío con la calculadora, no te preocupes. La entidad financiera con la que vayas a contratar el préstamo o la hipoteca te tiene que ofrecer el TAE. Además, con el último cambio de la ley hipotecaria, se ven obligados a ofertar ahora el precio de sus hipotecas sin bonificaciones (una treta que antes podía darte algún disgusto).

Recuerda, aunque el TIN y el TAE se utilicen para préstamos personales e hipotecarios, también te ayudará a saber la remuneración que te da el banco a ti. O eso al menos cuando lo hacían…

Pero si aun así, es posible que con el TAE sigas sin apañarte y saber en qué se materializará los pagos de tu préstamo en el futuro. No te preocupes, en esta vida hay soluciones para todo. La propia web del Banco de España tiene un apartado que te ayudará a calcular tus cuotas, la TAE y la rentabilidad de tus depósitos con un poquito de información. Ahora bien, ahí tienes que tener en cuenta que, cuando hablamos de hipotecas y de una a tipo variable, lo único que podrás hacer es una estimación de cómo será el cobro mientras se mantengan las condiciones.

Con esto ya sabrías todo lo que necesitas sobre el TIN, el TAE, sus diferencias y su relación. Ahora solo te toca encontrar el préstamo o depósito que más te convenga con convicción y cabeza.