La digitalización ha cambiado nuestras vidas

Lo que antes nos llevaba horas, a día de hoy está a un solo toque en una pantalla

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mazon, Cabify, Glovo, Whatsapp, Twitter, Netflix, Facebook… Palabras que hace menos de 20 años nos sonaban a chino o ni conocíamos hoy se han convertido en nuestros mejores aliados. Han mejorado nuestro día a día y han cambiado nuestros modos de vivir y también la forma en la que nos relacionamos con los demás.

La comunicación, ya sea entre personas o entre compañías y usuarios se encuentra en constante evolución y, mientras que para algunos la adaptación es fácil e intuitiva, para otros puede resultar muy laboriosa. Para ayudar a entender y facilitar la adaptación a los nuevos medios, hemos contado con la ayuda de Eduardo Matilla, empresario multimedia que además ha sido directivo de la radio pública.

Medios de comunicación de masas vs. medios digitales

Una de las principales diferencias que observamos echando la vista hacia atrás es la forma en la que nos comunicamos e informamos. Cuando antes solo podíamos recurrir a los medios de comunicación de masas (radio, televisión, prensa…), hoy tenemos todo tipo de información dentro de nuestro bolsillo, en el smartphone. Facebook, Twitter, o medios tradicionales que se han trasladado al mundo digital nos ofrecen lo que necesitamos en tan solo un par de toques en la pantalla de nuestro móvil.

Según Matilla, “es una evidencia que los medios de comunicación de masas van perdiendo progresivamente su capacidad de influencia, tanto en el terreno publicitario como en el político y social”. Sin embargo, el experto aclara que los medios convencionales siguen siendo fundamentales en la comunicación y “continúan siendo herramientas insustituibles para las campañas de publicidad de las grandes empresas y para la creación de estados de opinión en la población”.

La ventaja que tienen los medios tradicionales frente a los digitales es “la capacidad de la prensa, la radio y la TV para llegar a los públicos masivos”, además de seguir “marcando las agendas informativas del resto de medios y acaparando todavía el interés prioritario de grandes sectores de la sociedad”.
Por otro lado, para el experto en comunicación el principal problema que tienen estos medios de masas es la imposibilidad de interactuar de una forma eficaz y continuada con sus audiencias y pone ejemplos: “las cartas al director de los periódicos y las llamadas telefónicas para concursar en espacios de radio o televisión siempre se han considerado recursos muy imperfectos de participación”.

De esta debilidad, los medios digitales sacan su mayor fortaleza y ofrecen posibilidades ilimitadas de segmentación y personalización de la comunicación, unido a la capacidad de interactuar de forma permanente con los usuarios.

Pero eso no significa que no presente debilidades: “las manipulaciones de la información, el uso indebido de nuestros datos, las estafas informáticas, los riesgos para los niños y los adolescentes. Hemos reaccionado muy tarde, deslumbrados primero por las nuevas tecnologías y, más tarde, desbordados por su rápida implantación”.

El futuro de la comunicación

Sin embargo, Matilla no cree que los medios digitales vayan a canibalizar a los convencionales: “no creo que vayan a desaparecer definitivamente. Seguirán perdiendo audiencias pero estoy convencido de que otras van a sobrevivir, porque los que no van a desaparecer son los lectores de papel o los espectadores fieles a las salas de cine.

De igual manera, estos medios tradicionales están sabiendo actualizarse y transformarse para los nuevos usuarios: “podemos comprobar cómo las versiones en internet de los periódicos que se editan en papel ofrecen a sus lectores-espectadores material audiovisual e interactúan con sus usuarios a través de las redes sociales”.

Para el experto, más que una sustitución “lo que se está configurando a marchas forzadas es un nuevo hipersector de la comunicación en el que van a converger las nuevas tecnologías y las redes digitales de alta capacidad con los contenidos y medios tradicionales”.

Una convergencia fruto de dos usuarios diferenciados: los nativos digitales y los migrantes digitales. Pero, ¿quiénes son y en qué se diferencian?

Nativo digital vs. Migrante digital

Llamamos nativos digitales a aquellas personas nacidas en la era digital y que gracias a ello tienen más familiaridad con los sistemas digitales que aquellos que ya eran adultos, que reciben el nombre de migrantes digitales. Los nativos digitales, por tanto, parten desde una posición de ventaja frente a los migrantes pero eso no tiene que ser un obstáculo.

Según Matilla, los migrantes pueden “aportar aspectos valiosos al nuevo escenario: la experiencia vital y profesional, la capacidad de análisis, el espíritu crítico, la reflexión, la imaginación… Muchas de estas herramientas con las que aprendimos a sobrevivir en el mundo analógico también deberían ser claves en el mundo digital”. Por eso es importante que un migrante digital “no tenga complejo de inferioridad”.

Está claro que la adaptación puede ser complicada, pero el experto anima a no dejar de intentarlo: “Aunque nos cueste aprender nuevos códigos y las habilidades para manejar las tecnologías digitales, no podemos desanimarnos.

Además, Matilla señala una ventaja de los migrantes frente a los nativos digitales: Más allá del nivel de destreza que hayamos conseguido, seguro que todos podemos aportar aspectos valiosos al nuevo escenario”.

Y tú, ¿eres nativo o migrante digital?