La Bolsa puede ser difícil de entender al principio

Enciendes la tele y aparece una reportera en la Bolsa de Madrid y de repente te entra sensación de mareo

Números positivos, negativos, acciones, porcentajes, índices… Una gran cantidad de variables que no dejan de moverse a lo largo del día. A primera hora, el Ibex despertaba con valores positivos pero cerraba la jornada en rojo y cunde el pánico en la ciudad. ¡Pero si no ha pasado nada en todo el día!…

¿O quizás sí? Estas variaciones no son consecuencia del azar. Hay gente a la que le gusta jugar en Bolsa, pensando que la inversión es una especie de ruleta de la fortuna en la que a veces tienes suerte y caes en el bote y en otras tus ahorros dan en la quiebra. Pero la verdad es que los mercados bursátiles no funcionan así.

La inversión (al menos la buena inversión) no se puede hacer sin pensar varias veces dónde metes el dinero. Debes saber en qué quieres invertir, qué objetivos quieres conseguir y descubrir si tu idea de buena inversión es acertada.

A tener en cuenta: Responsabilidad del accionista

Las acciones son las partes en las que se divide de forma proporcional el capital social que posee una empresa. Al comprar una acción, te conviertes en accionista de la compañía y un porcentaje de esta pasa a pertenecerte, hasta el punto de poder tomar decisiones si cuentas con los suficientes títulos de la sociedad.
Ser accionistas ofrece legitimidad para exigir derechos, pero también cumplir con las obligaciones. Por ejemplo, puedes pedir información de la situación de la empresa, pero también tendrás que soportar las pérdidas si el valor de tu compañía desciende.
Debemos tener en cuenta que los índices bursátiles y los valores que habitan en ellos sufren variaciones en base a datos, resultados y movimientos empresariales que hacen cambiar su valor. Quizás la compra de una compañía aporte valor añadido a tu inversión o una caída del beneficio por un mal rendimiento en el último trimestre haga que se precipite al vacío.

Entonces… ¿cómo podemos intentar anticiparnos a estos movimientos y hacer inversiones en Bolsa sin tener que jugarnos al ‘todo o nada’ nuestros ahorros? Ahí es donde entra el análisis financiero. Pero para que comprendáis con más claridad el concepto, le hemos pedido a Natalia Aguirre, directora del Departamento de Análisis de Renta 4, que nos explique qué es para ella el análisis financiero de compañías.

El Análisis Financiero consiste en el estudio de la situación pasada y actual de una compañía con el fin de determinar sus perspectivas de futuro y con ello estimar el valor de dicha empresa (precio objetivo), con la finalidad última de ofrecer una recomendación de inversión. Natalia Aguirre

Directora del departamento de Análisis, Renta 4

Ahora bien, sabiendo que el Análisis de compañías tiene como objetivo hacer una valoración del precio de una empresa en base al estudio, ¿cómo se lleva a cabo esa investigación?

 

Conoce los dos principales tipos de análisis de compañías: análisis fundamental y análisis técnico

El análisis fundamental y el análisis técnico representan las dos principales formas de realizar una estimación sobre el valor de una empresa y por dos métodos bien diferenciados:

Análisis fundamental

Este método de análisis evalúa los activos de un mercado para descubrir el valor del título que nos interesa. ¿Cómo? Realizando una investigación de sus datos e influencias externas que rodean al activo que estudiamos.

Los analistas fundamentales realizarán sus estimaciones del precio de la acción en base a ingresos, crecimiento o bajada de beneficios y otras variables, como los datos macroeconómicos.

Análisis técnico

Al contrario que su homólogo fundamental, este tipo de análisis también recaba información, pero centrándose en las estadísticas del mercado y los datos históricos del valor a través de los gráficos.

Los analistas técnicos estudian el comportamiento del inversor y su efecto sobre los movimientos de precios en los mercados con el objetivo de identificar las tendencias que se crean y así poder aprovechar las rachas de los valores que interesan.

Recuerda, el análisis es una herramienta para ayudarte en tu inversión, pero no es una ciencia exacta. Debes tener en cuenta que ofrece estimaciones de hacia dónde puede ir el mercado pero no ofrece verdades absolutas, al partir de unas hipótesis que pueden cumplirse o no.

Entonces… ¿en cuál tengo que fijarme para realizar mis inversiones? ¿Es mejor que aprenda sobre análisis fundamental o de análisis técnico? ¿Debo estar pegado día y noche a la pantalla de mi ordenador para saber cómo van a evolucionar mis acciones? Bueno, si todavía eres principiante en el mundo de la inversión, nuestra mejor recomendación es que des tus primeros pasos recurriendo a un profesional que te asesore en base a tu perfil de inversión.

Se vuelve vital que entiendas al menos unos conceptos básicos sobre el análisis financiero de compañías, para que empieces a comprender el funcionamiento de los mercados bursátiles. Invertir no es lo mismo que ahorrar y debemos tener un papel activo en nuestras inversiones.