Estás charlando con tu mejor amigo

De repente, tu amigo se queda mirándote y te pregunta: ¿de qué me estabas hablando?

T

e ha pasado alguna vez, ¿verdad? Lo peor es que cabe la posibilidad de que, de forma inconsciente, tú también se lo hayas hecho a un amigo, a un familiar o incluso a tu pareja. No siempre escuchamos como deberíamos, y eso puede resultar problemático en todos los ámbitos, tanto cotidianos como en el mundo laboral. Pero, ¿se puede poner solución?

Tenemos buenas noticias, es posible. Para ello, volvimos a contar con Manuel Boillos, coach ejecutivo experto en coaching emocional y por valores, que se acercó a nuestros Ciclos Invierte en Ti para hablarnos de la escucha activa y la importancia que tiene en nuestro día a día.

Cómo desarrollar la escucha activa

Según Boillos, la escucha activa hace referencia a cuando escuchamos a una persona, estamos pendientes de lo que dice y de lo que no dice, de sus emociones, de sus gestos, etc. “Dicho de otra manera, es como decirle a la otra persona: Estoy aquí solo para escucharte. Ahora bien, no conviene confundir oír con escuchar: “Oír es un acto biológico. Puedo oír el ruido ambiente de una calle, pero no estoy concentrado en ese ruido”.

Para el coach, la escucha activa es primordial en la comunicación: “Nos ayuda a conectar y comprender a las personas. Además, nos ayuda a descubrir otras maneras de ver el mundo y, por último, nos ayuda a disfrutar de nuestras conversaciones con los demás”. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto escuchar a la gente? “Mi humilde opinión es que para nuestro cerebro es más cómodo seguir con nuestras creencias, con nuestros juicios, opiniones y afirmaciones”.

De acuerdo con el experto, “saber escuchar implica un esfuerzo, determinación para escuchar de manera consciente y estar dispuesto a que mi visión del mundo y las cosas es solo mi visión y no es la única”. Sin embargo, no considera que sea necesariamente un problema de falta de atención, pero matiza: “lo que si es cierto es que necesito estar atento para desarrollar la escucha activa”.

¿Cómo afectan las nuevas tecnologías a la escucha activa?

En cuanto al papel de las nuevas tecnologías, el experto se muestra reticente: “Pienso que no han ayudado. Yo me hago una pregunta: ¿Cuánto tiempo dedico a las personas que quiero, a las más cercanas? ¿Ese tiempo es de calidad? La tecnología son mensajes cortos, no es una conversación en la que estén presentes todos los sentidos. Sin embargo, aprovecha para matizar: “De todas formas, la tecnología es un instrumento para un fin. Su buena o mala utilización es una decisión nuestra”.

A pesar de eso, su visión sobre la sociedad española es más optimista: “Aunque es muy difícil valorar si escuchamos activamente, sí creo que tenemos una cosa muy buena: Nos gusta conversar. Y esto es muy positivo y debemos mantenerlo”.

En cuanto al valor de esta habilidad en el entorno empresarial, la situación es mejorable: “No se le da el valor suficiente y lo más grave es que no se promueve entre empleados”.

Además, el coach profesional hace hincapié en la importancia de la escucha activa en puestos de relevancia con trabajadores a su cargo: “Para todas las personas que tengan a su cargo a otros, la escucha activa sería una cualidad ineludible para el desempeño de su puesto. La parte positiva es que hablamos de una situación reversible y que, aunque pasen los años, se sigue pudiendo desarrollar”.

Escucha activa para el desarrollo de la empatía

Pero… ¿cómo consigo escuchar de forma activa? Boillos explica que es un hábito a desarrollar: “He conocido personas que, por su carácter, son más proclives a escuchar y muy bien. Sin embargo, para potenciarlo sería necesario incluirla en las habilidades de comunicación desde nuestra infancia”. Y da algunos consejos: “Debemos dejar de pensar en nosotros mismos y preguntar para comprender si lo que escuchamos coincide con lo que la otra persona está diciendo. Y, por último, utilizar el silencio como muestra de respeto hacia la otra persona”.

El experto además remarca la importancia de la escucha activa a la hora de empatizar. “La empatía es una consecuencia de saber escuchar activamente. Cuando somos capaces de hacerlo, somos capaces de entender mejor a los otros, estemos de acuerdo o no con las otras personas. La empatía es la conexión con el otro, pero sin juicios ni opiniones, solo comprendiendo lo que dice, lo que siente y sus circunstancias”.