Estamos seguros de que habéis escuchado alguna vez eso de burbuja económica

En los últimos años se ha convertido en una palabra muy recurrente en boca de analistas económicos y periodistas de primera plana. 

En la actualidad, se está empezando a hablar de la burbuja del bitcoin pero, ¿qué es? Con el debate de si esta criptomoneda se convertirá en la próxima burbuja, hemos decidido explicaros qué significa este término para que comprendáis a qué se refiere y por qué ocurre. Sin embargo, para entender qué significa este concepto, primero debemos pasar (aunque sea de puntillas) por dos conceptos clave referentes al mercado:

  • Todo movimiento en el mercado de cualquier producto o activo responde a las leyes de la oferta y de la demanda
  • Los precios oferta-demanda responden a impulsos humanos.

Si entramos en perspectiva…

Hay un momento clave en la historia: la Gran Depresión. Tras el famoso “crack” de 1929 se pusieron a debate las doctrinas económicas vigentes en aquel momento. Burbuja tras burbuja, aquello de que los mercados eran eficientes se empezó a poner en duda. El neoliberalismo ha demostrado no ser capaz de asignar los recursos de forma más eficaz que cualquier otro sistema debido principalmente a dos obstáculos:

INFORMACIÓN ASIMÉTRICA
Término acuñado por Joseph Stiglitz, George A. Akerlof y Michael Spence. Hace referencia a una situación de mercado en la que una de las partes del proceso de compraventa no cuenta con la misma información que la otra sobre el objeto de la transacción. Esta circunstancia genera un fallo de mercado al desequilibrar el sistema de competencia perfecta.

INTROMISIÓN DE AGENTES EXTERNOS 
En un sistema de competencia perfecta tan solo existen dos actores interpretados por el comprador y el vendedor. Sin embargo, en la vida real hay muchos más factores que pueden afectar y trastocar todo el sistema.

A consecuencia de esto, los mercados no llegan a un equilibro entre la oferta y la demanda y, por ende, no se optimiza la eficiencia del sistema.

Siguiendo a la escuela neoclásica, se habla del homo œconomicus como aquel ser capaz de maximizar cualquier decisión dadas unas premisas que, como hemos visto, erran a la hora de pasar de la teoría a la práctica. Hoy hablaremos del hombre irracional, el que al fin y al cabo mueve el mercado por impulsos (irracionales, una vez más).

¿Qué es una burbuja económica?

Una burbuja económica se refiere a la subida irracional en el precio de un activo cuyo valor es claramente inferior al que tiene en ese momento debido, en mayor (si no toda) parte, a la especulación. Si bien al principio parece normal (incluso en la calle escuchas hablar del tema), la realidad es que esa subida lleva ya mucho tiempo fraguándose.

Warrent Buffet, en una de sus múltiples frases célebres, nos dejó este regalo: “Me muestro avaricioso cuando el resto tiene miedo y tengo miedo cuando el resto son avariciosos”, en línea con Rockefeller: “Cuando mi limpiabotas invierte en bolsa, yo lo vendo todo”. Observando el siguiente gráfico, entenderemos el porqué de todo:

Con un precio regresando a la media, cualquier separación de la misma conlleva una fase especulativa cuyo único propósito es el enriquecimiento propio, comprando a un precio para vender a uno más alto. Existen corrientes que ponen en duda el modelo capitalista ya que se considera que con la especulación no se crea valor, opinión que choca de frente con las hipótesis del capitalismo: Especulación → generación de empleos → incremento de los salarios reales → mayor consumo de productos  → más empleo  menos pobreza.

A lo largo de la Historia, ha habido muchísimos ejemplos de burbujas financieras. Estos ejemplos son la mejor forma de demostrar el funcionamiento de las burbujas y dar así unas pautas para detectarlas en el futuro. En nuestro blog os vamos a presentar las más relevantes e impactantes de la Historia, comenzado en este post por la “tulipomanía”.

Tulipomanía: cómo un bulbo de tulipán desató la euforia en Holanda

Posiblemente la tulipomanía sea una de las más famosas y de las más representativas burbujas económicas. Por causas que se desconocían en el siglo XVII en los Países Bajos (más tarde se supo que el responsable fue el virus Tulip Breaking Potyvirus, el pulgón), los bulbos de los tulipanes empezaron a sufrir variaciones en su apariencia y, como símbolo de exclusividad y riqueza, cuanto más exóticos eran, más cotizados estaban. El monocolor mutaba a multicolor, y con ello la euforia: salarios de 15 años cambiados por un solo bulbo de tulipán y casas de gente adinerada de la época a cambio de una flor.

En pleno auge, se intercambió un solo bulbo conocido como Semper Augustus por 6.000 florines, el equivalente a 24 toneladas de trigo. Con la euforia y casi a la misma velocidad llegó la histeria, en 1637, tras dos años de ebullición la economía neerlandesa vio cómo no había cruces entre oferta y demanda, la gente solo quería vender y nadie compraba, forzando el precio a la baja segundo tras segundo hasta volver a precios de años anteriores dejando casas hipotecadas, créditos y bancarrotas por el camino.

Pero esto no acaba aquí! No te pierdas nuestro blog para seguir conociendo otras burbujas económicas que iremos recopilando en nuestras siguientes publicaciones.